Siempre poseen un halo infantil, soñador y mágico que les da un toque particular a todos los que están bajo este signo.
Son adaptables y compasivos. Además tienen una gran intuición, espiritualidad y sentido del sacrificio.
Les disgusta la rutina y los horarios. Adoran la independencia y la libertad. Les gusta seguir sus propias reglas y omitir las que otros tratan de imponerles.
Puede darle duro la constatación de la realidad, porque sus percepciones son diferentes y, a veces, poco prácticas.
Se caracterizan por su espíritu de servicio hacia los demás, aunque disfrutan mucho de su independencia y de llevar una vida bajo sus propias condiciones.